Consiste en mezclar la sangre con una mezcla de citrato de sodio y con oxigeno en presencia de luz U.V.
Por medio de esta luz se crea el ozono, el cual ozonifica la sangre.
Esta sangre cargada de ozono y oxigeno se reinyecta al paciente por vía venosa.
Las terapias de oxigeno permiten ampliar el arsenal de ataque contra la patología del paciente.
Sus efectos son: Estimular la respiración celular, inducir respuesta del Sistema inmunológico y aumentar el aporte de O2 a la célula.
Además sirve para estimular diversos procesos relacionados en el metabolismo de grasa y otras enzimas.
Sus indicaciones son:
- Enfermedades infecciosas por Virus, Hongos, Bacterias
- Enfermedades auto inmunes
- Alteración de las defensas
- Como tratamiento de apoyo en el Cáncer
- Rejuvenecimiento y antienvejecimiento.
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